Los accidentes de tráfico: sus causas (y 3)

Sólo con las técnicas de investigación de accidentes de tráfico es posible saber las verdaderas causas del siniestro, ya que conociendo la forma de ocurrencia, analizando cada prueba o indicio es posible identificar los factores que dieron lugar al suceso. Si conocemos las causas, es posible valorar responsabilidades en el proceso judicial así como adoptar las medidas de seguridad preventivas que eviten o minimicen los riesgos en el futuro. Además, podemos descartar la posibilidad de que hubiese alguna voluntariedad, simulación o fraude ante la compañía de seguros.

Una vez realizada la investigación del hecho, pasamos a la reconstrucción del siniestro de tráfico partiendo de la recopilación y el análisis de todas las evidencias físicas resultantes de un accidente para tratar de establecer el cómo y por qué se produjo el mismo. Esta tarea conlleva un proceso de trabajo que, en muchas ocasiones, resulta de gran complejidad, pues requiere de un meticuloso estudio para interpretar correctamente el origen de las huellas y demás vestigios, así como el planteamiento de todas las hipótesis, a priori viables, hasta llegar a la determinación de las circunstancias que necesariamente tuvieron que existir para que el conflicto se produjera con el resultado conocido.

Primero observación, después las hipótesis

Ya dijimos que la calle o la carretera es el escenario donde el tráfico se desarrolla y que el hombre es el protagonista, el actor que actúa en ese escenario. En este caso, una red vial que puede cambiar por varios motivos: las condiciones climatológicas y las modificaciones que pueden surgir como consecuencia de alguna reforma que implique incluso la modificación o sustitución de la señalización horizontal y vertical. Son, estos motivos, situaciones de sobra conocidas por los propios usuarios y que por lo tanto, son éstos, los que tienen que adaptar su comportamiento a esas situaciones.

Seguramente, en más de una ocasión, por desgracia, nos ha tocado llegar al origen de una retención de tráfico. Con antelación, algún que otro panel aéreo informativo, nos pone al corriente para explicarnos lo que sucede más adelante. Mentalmente podemos imaginarnos lo peor pero, a ciencia cierta, los daños que vamos presenciando, lo dicen todo. Varios coches implicados, una ambulancia asistiendo a personas en el arcén o acera y a usuarios que permanecen en el interior de los coches.Estamos ante un siniestro de tráfico. Empezamos a deducir que la colisión ha sido por alcance en base a los daños de los coches, pero ¿cómo quedaron en esa posición?, ¿en qué carril pudo producirse la colisión?…

Evolución de la reconstrucción de siniestros de tráfico

Todo tiene una explicación, si hacemos una observación detallada del lugar. Precisamente ese es el trabajo de las fuerzas de seguridad, peritos de compañías y expertos contratados para dicha función. Tienen que averiguar qué ha podido causar el siniestro de tráfico y de quién fue la culpa. Hace unos días, en Valencia, se celebró un simposio sobre la reconstrucción de los siniestros de tráfico. En dicho evento, como se comenta en el vídeo, se destaca la importancia de la recreación en tres dimensiones para investigar los siniestros como medio técnico para todos aquellos que desarrollen dicha labor.

Al igual que el ADN, cada pieza dañada de un vehículo dice mucho sobre la forma del impacto

Las huellas de frenada son como las huellas dactilares de las personas. Sólo con ver la trayectoria que siguen podemos imaginar el sentido de marcha de los vehículos: antes, durante y después de producirse el suceso. Esta prueba puede resultar valiosa a la hora de determinar el punto de impacto, el carril donde se produce el choque y la forma de colisión. También, evidencian si hubo reacción o no, si las huellas son decisivas o fueron reflejas, es decir, por la orientación de los neumáticos, la rodadura puede marcar: frenada (de frente) o fricción (de lateral). Son pistas que pueden incluso descartar otras mal intencionadas, como por ejemplo, el reventón de rueda para evadirse de responsabilidad. Normalmente si hay reventón habrá marca de llanta (arañazo) pero no de neumático (tiznadura).

Los ABS (sistema que evita el bloqueo de los neumáticos cuando hay un frenazo) han complicado aún más la labor. Sin embargo, siempre dejan un rastro que aunque sea tenue es visible con luz solar. De todas formas, un frenazo casi siempre deja huellas que pueden ser discontinuas por el paso de líquidos o barrillo que se produce tras el impacto. Nos podemos imaginar que debido al impacto, además de desprenderse piezas de los vehículos, lo que realmente identifica el punto de máximo efecto es la zona donde existe un arañazo pronunciado en el asfalto, barro o líquido procedente de los bajos de los vehículos y depositados tras el fuerte golpe. Es ahí, donde se inician los desplazamientos posteriores.

Trayectorias que gracias a los avances informáticos pueden recomponerse mediante imágenes visuales en tres dimensiones para depurar responsabilidades de cara en un procedimiento judicial. Huellas de neumáticos, líquidos, restos de pintura, faros, cristales ayudan al esclarecimiento de los hechos, si previamente se ha podido observar exhaustivamente el lugar. Atribuir cada elemento a su origen explicando su trayectoria, ayuda a resolver como se produjo el suceso. El estudio de las inmediaciones también es importante, una sola obstrucción visual, como puede ser un árbol o un contenedor, puede incluso explicar la reacción tardía de algún conductor.

Si el siniestro es previsible, también será evitable

El estudio del escenario del siniestro es pieza clave para reconstruir con éxito un accidente de tráfico

El estudio de las inmediaciones del lugar estaría incompleto si no se realiza una buena inspección ocular. Es una labor policial dividida en dos fases: en el punto del suceso y después en la oficina. Encontrarse en el mismo lugar del suceso minutos después del mismo es un privilegio que sólo tienen las fuerzas de seguridad encargadas de la vigilancia del tráfico. Son ellos los que, con su trabajo, dan testimonio de los hechos. Relatan lo sucedido en base a la recogida de datos, composición del lugar, versiones de los propios conductores y testigos. Luego, mediante fotografías de los daños y dibujos representativos de cómo pudo producirse el accidente se tiene una idea más detallada de lo sucedido.

De esto y mucho más se ocupa el Equipo de Reconstrucción de Accidentes de Tráfico de la Guardia Civil. Sus servicios se solicitan en el caso de que un accidente necesite una investigación judicial más exhaustiva, en base a que las circunstancias del siniestro no se han podido esclarecer a simple vista. Es decir, complementan una investigación inicial empleando técnicas más innovadoras. El resultado de sus trabajos es presentado ante el juez para que tome las decisiones pertinentes de acuerdo a las investigaciones llevadas a cabo. Su labor se puede ver en un vídeorescatado para esta ocasión y que cuenta como trabajan estos agentes especialistas en la investigación y reconstrucción de los siniestros con ocasión del tráfico.

Influencia de los elementos que intervienen en la concurrencia de un siniestro

Son las causas propiamente dichas las que determinan la producción del conflicto de tráfico. Causas que se localizan en alguno o algunos de los elementos que intervienen en el tráfico, como son: la vía y su entorno, el vehículo y el factor humano principalmente. Desde la luminosidad y condiciones meteorológicas hasta el comportamiento incorrecto de peatones y conductores pasando por los fallos o averías en los vehículos podemos citar una larga lista de causas que originan los siniestros viales. Pero, no quiero cansaros, ya que muchas de esas causas las mencionamos, casi a diario, en nuestros artículos.

Además, sabemos que si hablamos del porcentaje de influencia de cada uno de estos elementos, el factor humano es el que tiene todas las de perder. Por tal motivo, desde Circula Seguro, siempre lanzamos mensajes de prudencia, respeto y sensibilización hacia las normas de circulación. Entendemos, que las capacidades de respuesta, como conductores, deben estar por encima de las exigencias que presenta la red vial con su entorno y que el mantenimiento del vehículo debe ser una preocupación constante del titular del mismo; pues si no fuera así, las exigencias superan a las capacidades y como consecuencia nos conducirían al accidente.

Y por último, una cuestión que no quiero pasar por alto. Si conocemos las clases de siniestros así como sus causas, que ocurren tanto en casco urbano como en vía interurbana, sólo nos resta poner nuestro empeño en evitar o por lo menos reducir esas frías cifras de accidentes y fallecidos con ocasión del tráfico de cualquier fin de semana. ¿Por qué no planteemos la evitabilidad del suceso como respuesta, ante la noticia? Pienso, que sería de gran ayuda para entender las causas y consecuencias de los siniestros viales. ¿Qué os parece?

Fuente: circulaseguro.com

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