Reparación paso a paso de una carrocería – Paso 3

Reparar la chapa

La manera correcta de entibar con un tas a la hora de reparar una abolladura como la de la animación, es colocarla de manera que mantengamos una presión sobre las zonas más hundidas o vértices.

Los primeros golpes de martillo o lima, se darán con cierta suavidad y preferiblemente en los bordes (cresta*) de la zona hundida, para liberar las tensiones y así ayudar a nivelar las deformaciones.

 

Enderezar ángulos rectos o esquinas

Lo primero en estos casos, es utilizar una trancha o similar para enderezar el filo hundido, y posteriormente se procede al alisado usando martillo y tas. Si no se enderezan primero las formas o nervios, difícilmente llegaría a buen fin la reparación.

Fundamentalmente porque estas zonas (filos, nervios,etc.) al estar deformados, crean tensiones afectando a sus zonas más próximas, impidiéndonos enderezar correctamente todo el perímetro de la chapa afectada.

Por consiguiente, es bueno recordar que es “fundamental” el enderezar antes los filos,nervios, formas,etc., que las zonas adyacentes para un correcto enderezado en la chapa.

Reparación de chapa de aluminio

Hasta hace poco, únicamente los vehículos de cierta exclusividad, como modelos de Ferrari, Honda NSX o el Jaguar XJ 220 montaban este tipo de carrocerías, en los últimos tiempos el aluminio se ha incorporado a los elementos de la carrocería de forma predominante.
El aluminio, es el metal más utilizado en la fabricación de automóviles actuales después del acero.
Vehículos fabricados en grandes series como el Audi A8, Audi A2, el BMW Serie 5 y el Renault Vel-Satis, son ejemplo de estructuras total o parcialmente construidas en este material.
Desde el año 2000, comenzaron a incorporar de forma generalizada, piezas exteriores de este material; capós, aletas, paneles de puerta e incluso techos.

La reparación del aluminio es diferente al de la chapa de acero de las carrocerías convencionales, fundamentalmente, porque las chapas de aluminio son notablemente más gruesas, débiles y agrias, que las chapas de acero de la mayoría de vehículos actuales.

El motivo de que el aluminio usado en automoción sea más grueso, es debido a que es menos resistente que el acero y por lo tanto para subsanarlo, se recurre a aumentar su espesor.

Las arrugas producidas por un impacto fuerte en el aluminio tienden a rajarse si se intentan reparar en frío, para evitar esto, se calienta la zona a reparar con una lamparilla de fontanero a unos 120º y posteriormente se trata con tases y martillo de carrocero o lima de alisar o repasar, evitando en todo momento el aplastamiento del material al golpear y entibar. Recordemos que la herramienta a usar ha de estar limpia y libre de residuos que pudieran contaminar el aluminio.

Fuente: elchapista.com

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